
MOTIVOS
Nos quedaba la casa,
dos tazas de café en la cocina,
tu abrigo detrás de la puerta
formando un cuerpo sin cuerpo,
la fotografía en un portarretrato roto
donde parece que sonreíamos.
En el bolsillo guardé tus nombres.
Encima de la mesa tú dejaste las llaves
sobre un recibo de supermercado
donde habías escrito: volveré mañana.
Amor, llenabas la habitación
y después necesitaste toda la habitación
para marcharte.
No te culpo ni me perdono.
Rajé el mosquitero
para que entrara la noche
y la maleza del jardín que tú cuidabas,
para abrazarme a las espinas.
Y por primera vez
no espero que regreses.
Me basta con dejar que el ambiente
que perfumaste me sofoque.
Ahora hace el silencio
exactamente
lo que nosotros
no supimos hacer.
16 de agosto de 2026, Francisco Bravo Cabrera – Ilica, Turquía
Un poema que te toca
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Muchas gracias amigo mío, me alegro que te haya gustado. Saludos.
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Interesantes motivos para un buen poema. Salud.
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Muchas gracias, me alegro que le haya gustado. Saludos.
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