
Tonto…
Decir “No à la guerra” es una estupidez, tanto como la guerra misma. No vivimos en un mundo perfecto y aunque la guerra es un mal, a veces es un mal necesario. Solo un ingenuo, o un engañabobos, puede predicar el “No a la guerra”. Con ese eslogan barato y simplón no se acaban las guerras. Como tampoco se acaban con el populismo y las mentiras.
El mismo que dijo No a la guerra. ¿Por qué no dijo No a los okupas? No al hambre? No a las bajas pensiones? No a la corrupción de los políticos? No a la falta de viviendas? No a la desigualdad social? No a los pedofilos y pederastas? No a los violadores y criminales? No a la pobreza y no a los mentirosos? No a los capitalistas abusadores?
¿Por qué no? Si fuera así de fácil resolver esos problemas ya no serían problema.
Y tú, ¿Qué piensas?













