
EL REY
Algunos ya van pensando que estoy gastado,
que di todo lo que pude y
que ya no soy el chaval aquel, l’enfant terrible, de viejos tiempos.
Cuando cerraba los bares…
Cuando reinaba en las calles…
Cuando vivía los excesos…
Cuando sin canas ni gafas,
las manos bajo las faldas,
enamoraba y dejaba a la más guapa del barrio sudando desesperada,
locamente enamorada de este humilde servidor.
Algunos, viejos verdes y cotillas,
van murmurando que ya solo bebo agua, orxata y te,
que ya no me doy dos palos ni dos cubatas,
como en mis años de mozo,
como en mis tiempos de gozo y de algarabía.
Mi lema: Jamás pensar en derrotas, ni en la tumba,
la tumba fría…
Si total, la vida de nos se burla,
y se ríe a carcajadas de nuestras santas tonterías.
Pero por mucho que se burlen los que en otrora
fueron compañeros fieles de fiesta y bar,
no van a conseguir que este flaco falle.
¡Nunca, collons! ¿No habéis visto?
¡Conquisto todo en la calle!
Y en los chaflanes del barrio,
donde no hay normas ni peros, ni sol ni ley,
ahí sigo, sobre mi trono con cetro en mano.
Si, sigo, aunque sean sueños,
sigo siendo allí yo el rey…
C.2023, Francisco Bravo Cabrera, 14 de mayo de 2023, Valencia, España


























