
No se debe uno enamorar de un gobierno ni mucho menos de una ideología. Cuando los hechos demuestran que el gobierno es corrupto y no tiene interés en el bienestar del pueblo, hasta sus más férreos seguidores deben exigirle la dimisión. Basta ya de culpar a la derecha, la culpa no es de ellos, ni mucho menos de Israel (por Dios que antisemitismo radical), ni de EEUU. la culpa la tiene que asumir el gobierno. Hay que darse cuenta que la verdad que nos venden es mentira.
Dime tu lo que piensas o si estás de acuerdo o no…
GRACIAS