
¿Quieres que te haga el cuento de la buena Pipa?
(Comenzado el 18 de febrero 2023 escuchando a Lester Young)
Se puede mezclar el café con la leche, la leche con el chocolate, el chocolate con el churro y el churro con las fallas de Valencia. Así es la vida. Pero hay cosas que no pegan ni con cola…
Por favor, españoles (y todos los demás que hablan nuestro idioma), la gramática existe, las normas también, las costumbres, por supuesto y la manera de decir las cosas correctamente siempre ha estado ahí, a veces disfrazada de madre, padre, abuela o de monja, para regañarnos si decimos un disparate. Y los disparates están a la orden del día por doquier, pero especialmente en los telediarios cuando entrevistan a políticos o a otros de los que marcan las pautas de nuestro país y de nuestras vidas, (¡Qué horror!). ¿Cómo puede ser esto si esta gente tienen que tener, por su edad, posición y educación, sapiencia de lo están diciendo?
¡Ostras! ¡Que el pronombre plural para un grupo mixto de seres o cosas, masculinas y femeninas, es siempre masculino! No se dice compañeros y compañeras, ni niños y niñas, ¡Ni mucho menos niñ@s! La gramática nos exige la economía de palabras y está aceptado el uso del masculino para hablar de niñas y niños. Y los símbolos como el “@” no están aceptados por la RAE. Hay que dejarse de tantas boberías. Hay palabras masculinas y otras femeninas y con las unas y con las otras se logra un equilibrio que le ha valido al idioma por siglos y siglos y no se puede tolerar que ahora lo vengan a cambiar por tonterías.
La igualdad no se lucha cambiando los pronombres o usándolos mal. La igualdad no se logra inventando palabras o maneras diferentes de escribir las palabras de nuestro idioma o de ningún otro. Hacer esto es perder tiempo y engañar a bobos. Si hablas así, te lo juro que a la mayoría de tus oyentes les va a parecer que están escuchando a un ridículo (énfasis en la última silaba). Todavía tenemos que luchar mucho para lograr la igualdad porque los que controlan las cosas no se consideran iguales que nosotros y no quieren que nosotros, el hampa, lleguemos a la posición y al estatus de ellos.
La realidad no es una telenovela turca con sus escenas románticas, gente guapa y salones decorados de seda, oro y flores de colores. La realidad es un culebrón feo y cabrón, hijo de puta y maricón que nos quiere dar por culo cuantas veces nos coja con la guarda baja. Los derechos humanos se lucharon, y se lograron. La libertad de muchos de los pueblos oprimidos y sometidos a poderes extranjeros del mundo se logró, pero luchándola. Las independencias no se mendigaron ni se lucharon con frivolidades como palabritas, sino con inteligencia y con las armas. No quiero decir con esto que haya que tomar armas. Lo que hay que hacer las cosas con seriedad.
Entonces, ¿Quieres que te haga el cuento de la buena Pipa? ¡Jolines! El cuento de la buena Pipa, ¿Lo quieres oír? No me estas atendiendo. ¿Quieres que te haga el cuento de la buena Pipa?
Francisco Bravo Cabrera/Valencia, 23 de febrero de 2024
How do you really Feel, Francisco?
She/he/it. Shortened to shit.
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I agree…
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