
Parece que hoy sigo los pasos sigilosos de los santos,
que tercos como asnos siguieron su verdad,
y por ser sempiternos, testarudos, inocentes,
ingenuos, perturbados,
alucinantes y fieles soldados,
se ganaron el cielo…
Y yo, desde mis pasos,
desde mi caminar,
andante que soy,
quiero soñar,
pero en vez de soñar voy pensando,
pensando en el polvo,
pensando en las piedras,
y sobre las hierbas que alivian mis huesos viajeros,
sueño pensando,
detengo mi andar,
así espero poder descansar…
C.2022, Francisco Bravo Cabrera, 30 de abril de 2022, Miami Beach, Florida, EEUU.
GRACIAS